Dublín, Una Escapada de Guinness

Antes de finalizar el año 2012, quería hacer una nueva escapada de fin de semana a alguna ciudad europea. Consulto mi página de cabecera para localizar vuelos http://www.skyscanner.es/ y Voilá !! Vuelo económico a Dublín (Irlanda) de viernes a domingo. Despegamos!

Viernes 19.40, tras un vuelo corto (apenas dos horas) llegamos al gélido Dublín. A la salida del aeropuerto, sólo tenemos que andar unos pasos para coger el autobús 41, que nos llevará al centro por poco más de dos euros. Nos pasamos nuestra parada y terminamos en la punta opuesta de donde se encuentra nuestro hotel. Pero no hay mal que por bien no venga, preguntamos a una pareja que deciden acompañarnos durante un tiempo, compartimos información de España y Dublín, es un lujazo encontrarse con gente tan amable.

Este primer contacto con la ciudad, nos resulta muy agradable; viernes noche paseando por Dublín, iluminada con buen gusto, muchas calles peatonales y adoquinadas, construcciones de estilo georgiano, con una estética muy homogénea, el río y sus puentes…  Dublín promete!.

puente.jpgTras mas de media hora de caminata con las mochilas a cuestas, conseguimos llegar al hotel, Fatima House B&B – 17 Gardiner Str. Uppr, es uno de los más económicos, 45 euros B&B, pero no lo recomiendo puesto que está retirado del centro, seguro que existen otras opciones mejores.

El hambre apremia y salimos a cenar a un restaurante Turco que nos recomienda el dueño del hostel, es tipo take away, con sólo una mesa y cuatro sillas, cenamos un menú Kebab con bebida, que por cierto estaba buenísimo, por el precio de 7 euros. Antes de dar por finalizada la primera noche, decidimos tomarnos unas Guinness, elegimos un Pub cerca del hostel, donde charlamos con algunos vecinos de barra y compartimos opiniones y risas. Muy extrovertidos y amigables estos irlandeses.

Sábado por la mañana, tras un desayuno contundente, comienza nuestra visita a la ciudad; hace sol, el cielo está despejado, perfecto para pasear!. La ciudad es pequeña y por lo tanto se puede recorrer andando sin necesidad de coger transporte, eso es un punto a favor de Dublín. Nuestro "Tour" comienza en el puente half penny (medio penique), llamado así porque antigüamente es lo que cobraban por cruzarlo, este puente nos da paso a la zona de Tempel bar, donde se aglutinan una gran cantidad de pubs y es conocida por su animado ambiente nocturno, continuamos en dirección a la universidad Trinity College, donde encontramos multitud de gente que aprovechando el buen tiempo pasea por los jardines del campus, nosotros decidimos sentarnos en un banco donde pasamos el tiempo observando a la gente y disfrutando del sol. Continuamos nuestro paseo en dirección sur, pasando por Grafton Str, una calle muy concurrida y animada donde podemos ver la estatua de Molli Malone, una calle peatonal, repleta de tiendas, con mucho ambiente y con actuaciones de músicos, acróbatas y bailarines callejeros. Al final de esta calle se encuentra el parque Sants Stephens Green que si alguien ha visto la película Once, recordará la escena cuando el protagonista atrapa al ladrón justo en la puerta de este pintoresco parque. Tras dar una vuelta por este tranquilo lugar, nos dirigimos hacia la Catedral de San Patricio.

peliOnce.jpg triniti3.jpg                   

La catedral es enorme y puedes moverte con libertad entre todos sus pasillos, bien merece la pena su visita y por cierto, los souvenirs están muy bien de precio. Al salir de la catedral, nos dejamos llevar hasta una calle llena de vida underground (Tomas Street) repleta de locales y bares alternativos, decidimos entrar en uno y fue todo un acierto, nos tomamos un puré de verduras caliente mientras escuchamos música en vivo, Ríchard Farell con su trabajo; Lights at Sea.

http://www.youtube.com/watch?v=sBM6J09_DkU

Después de un merecido descanso volvemos a poner nuestros zapatos sobre el asfalto y nos dirigimos en dirección al río Leffey donde nos dejamos llevar y sin darnos cuenta llegamos a una zona apartada del centro, una zona llena de tiendas pequeñas, carnicerías, mini súper, fruterías y una gran cantidad de dublineses comprando y haciendo sus quehaceres cotidianos, decidimos tomar algo y descansar durante un rato, mientras observamos la agitada zona donde nos encontramos.

tomasstreet.jpgEstá cayendo la tarde, el frío está apareciendo nuevamente en Dublín, nos dirigimos hacia el centro comercial St Stephens al final de la calle Grafton, donde podemos refugiarnos de las bajas temperaturas y hacer una visita a los baños, que entre tanto frío y tanta Guinness... El centro comercial tiene una estructura interna que nos recuerda a las estaciones antigüas de tren, con columnas y techos de hierro, para los amantes de los centros comerciales podría ser una visita interesante, para nosotros, el único interés era el “calorcito” y sus baños.

grafon3.jpgPara continuar con este intenso día, nos dirigimos a uno de los locales alternativos que  nos habían recomendado la pareja a la que preguntamos el primer día, Pravda, situado en la calle 22 Liffey Street Lower, todo un acierto. En la planta baja encontramos un mercadillo de artesanía, ropa de segunda mano, una barra donde tomarse unas pintas y oculto entre uno de sus pasillos, subiendo al piso superior una terraza con calefactores y un ambiente underground muy acogedor. Tras un par de Guinness, nos fuimos a cenar a Burdocks, esta justo al lado, una cadena de restaurantes cuya especialidad es el típico fish and chips, muy bueno y económico.

tempelbar2.jpgLa noche había entrado en Dublín y nos invitaba a darnos un último paseo por las inmediaciones del río Leffey y por la calle O´Conell Str, dando por finalizada esta intensa e interesante jornada de sábado.

oconell2.jpgEl domingo despertamos temprano para dar una última vuelta por la ciudad, realizar algunas compras y coger el autobús al aeropuerto, terminando así nuestra visita a esta coqueta ciudad europea la cual nos ha dejado con buen sabor de boca y con ganas de conocer más de ella. Intentaremos volver en otra ocasión para conocer los alrededores de Dublín, que según hemos podido saber, son espectaculares.

Dublín, una ciudad muy “manejable” para el turista, idónea para un fin de semana, poblada de gentes amables y abiertas, con una gran variedad de pubs y locales alternativos, un ambiente que respira música y cultura underground, seguro que no os dejará indiferentes.

Recomendaciones:

1. Trinity College. University of Dublin, la más antigua e importante de Irlanda. El Trinity College fue fundado en 1592 por la Reina Isabel I y es todo un símbolo de la ciudad. Por sus aulas pasaron ilustres como Jonathan Swift, Bram Stoker, Oscar Wilde y Samuel Beckett. Merece la pena la visita al campus y a la joya de su biblioteca, el Libro de Kells.

2. Estatua de Molly Malone. En la calle Grafton Aunque no existe ninguna prueba de su existencia y se considera más bien una leyenda popular, el nombre de Molly Malone (tendera durante el día y prostituta de noche) tiene un hueco importante en el imaginario dublinés. Su canción es el himno no oficial de la ciudad y de parte de Irlanda. También son destacables las estatuas de James Joyce y Oscar Wilde.

3. Temple Bar. Nadie puede ir a Dublín y pasar por alto Temple Bar, la zona de bares de la ciudad. Aquí se concentra gran parte de la vida cultural y del ambiente nocturno de la ciudad. Sus bares, empezando por el homónimo "Temple Bar", son ideales para disfrutar de música en directo y una buena cerveza.

4. St Patrick's Cathedral. La Catedral de San Patricio fue construida en 1191 en estilo gótico y es el edificio religioso más alto de Irlanda. Curiosamente no es la sede de un obispo, como ocurre siempre. El motivo es que en Dublín conviven dos catedrales (hecho que debe ser único) y el obispo tiene su morada en la Catedral de la Santísima Trinidad. Ambas pertenecen a la Iglesia de Irlanda (anglicana), la segunda religión en el país por detrás de la católica. La de San Patricio tiene consideración de Catedral Nacional de Irlanda.

5. Catedral de la Santísima Trinidad. Popularmente conocida como Christ Church, es la otra catedral de la ciudad, sede del obispo. Es la iglesia más antigua de Irlanda (año 1038) y es la catedral oficial de la ciudad.

6. Phoenix Park. El parque en entorno urbano más grande de Europa. Alberga incluso una manada de gamos en libertad. Sus principales puntos de interés son: la residencia del Presidente de Irlanda, la Cruz Papal, el Monumento Wellington, el castillo de Ashtown y el zoo.

7. The Spire. El monumento a la luz, con sus 120 metros de altura, es considerado por muchos la estatua más alta del mundo, aunque se trata de un simple obelisco de acero situado en O'Connell Street. Fue levantado entre 2002 y 2003 en el lugar que antes ocupaba la Columna de Nelson, destruida por una bomba del IRA.

8. Guinness Storehouse. Fábrica-museo de la famosa cerveza Guinness, con más de 250 años de historia. Una de los mayores atracciones de Irlanda. La visita es de lo más dinámica e interactiva. Recomendable aunque no te guste la cerveza. Al final del recorrido te obsequian con una pinta de Guinness (o refresco) que podrás degustar en su famoso Gravity Bar, desde el cual puedes ver la ciudad con 360º de perspectiva. Web oficial Guinness.

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